martes, 4 de enero de 2011

Termina la segunda década de la descolonización


En 1988, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaraba la década 1990-2000 como la Década Internacional para la erradicación del colonialismo (Resolución 43/47). El 19 de diciembre de 1991, declaró oficialmente que en esta década se tendría que poner en práctica el libre ejercicio del derecho a la autodeterminación por los pueblos colonizados o territorios no autónomos. Al adoptar esta Resolución, contenida en el informe del secretario general de las Naciones Unidas para que sirviera de Plan de Acción para la Década, la Asamblea General invitaba a todos los Estados miembros, organizaciones gubernamentales y no gubernamentales a activar el apoyo a dicho Plan y a las organizaciones independentistas de los pueblos aún colonizados.
La Asamblea, por Resolución 48/52 del 10 de diciembre de 1993, reafirmó su Resolución 43/47 sobre la década de descolonización prevista y exigió a todos los Estados colonialistas descolonizar lo antes posible y aplicar la Declaración 1514 (XV) de 1960, sobre el Derecho de los Pueblos a su Libre Determinación. Posteriormente, y ante la negativa descarada de Estados como el francés y el español, la Asamblea estableció una nueva y última década, 2000 a 2010, para descolonizar pacíficamente los territorios aún colonizados.
El Gobierno monárquico español ha estado haciendo todo lo posible para impedir este derecho, por lo que llamamos la atención a todos nuestros conciudadanos sobre las posibles maniobras del gobierno de Madrid para impedir que lo aprobado por las Naciones Unidas se lleve a efecto en Canarias. El gobierno español está dispuesto a desobedecer una vez más el ultimátum de las Naciones Unidas. Todos sabemos lo que hizo España con el Sahara y este país europeo es el culpable de los muertos habidos en el Sahara. El pueblo canario y la opinión pública internacional deben saber de lo que es capaz un gobierno colonialista monárquico como el español.
En este año, el gobierno de Madrid, de acuerdo con sus colaboradores autonomistas de Canarias, ha estado enviando emisarios a las Naciones Unidas y a diversos Estados para explicar que la Resolución 1514 (XV) de 1960, que acaba de cumplir cincuenta años este mes, no debe aplicarse a Canarias, porque sus habitantes están conformes con seguir siendo dominados y con una autonomía fantasma fabricada en Madrid.
Los patriotas independentistas creemos que hay que denunciar a estos autonomistas al servicio de España englobados en eso que llaman Coalición Canaria (ATI-CC-PNC y grupos afines económicos en las Islas), pues ahora se presenta otra época, con la llegada del año 2011, dentro de cuatro días, ya que la monarquía medieval bananera de Madrid no está dispuesta a dejar pacíficamente esta colonia.
Creemos, al igual que lo instituyen los principios de las Naciones Unidas, en el Capítulo XI de la Carta, que Canarias reúne todos los factores enunciados para considerarla como Territorio No Autónomo y que la Asamblea General asuma y obligue a su descolonización, como ha hecho con casi todas las colonias europeas en otros continentes, y así lo precisa en la Resolución 742 (VIII) sobre los factores que deben ser tenidos en cuenta para decidir si un territorio es o no es un territorio cuyo pueblo no ha alcanzado todavía la plenitud de gobierno propio.
Canarias no es un territorio autónomo europeo, como han querido demostrar los colonialistas y sus colaboradores de todo tipo, recurriendo a toda clase de maniobras, puesto que: 1) no tiene jurisdicción en lo económico, lo social, lo cultural y lo jurídico; 2) no se tiene en cuenta la opinión de la población autóctona del territorio, expresada libremente, con conocimiento y por medios democráticos, acerca del estatus político del territorio o del cambio de ese estatus político deseado por la población canaria; al contrario, en las votaciones participan los habitantes de la metrópoli instalados en este territorio colonial con sus partidos políticos (PSOE-GAL, PP e IU) y sindicatos españoles (UGT y CCOO) y se permite votar incluso a habitantes europeos aquí instalados; 3) no hay libertad de selección, libertad de escoger, sobre la base del derecho de libre determinación de los pueblos, entre varias posibilidades, inclusive la de la independencia; 4) consideraciones geográficas: Canarias está en el continente africano y no en Europa, fue conquistada y colonizada por España en el siglo XV, tras durísimos combates que duraron casi un siglo y, posteriormente, la corona española se dedicó al tráfico de esclavos con sus habitantes; 5) por consideraciones étnicas y culturales, nuestra población se diferencia de la de los conquistadores, por intereses divergentes y de aspiraciones, y aunque la metrópoli destruyó nuestra lengua ancestral, su espíritu de liberación lo ha demostrado a lo largo del tiempo para recuperar nuestros justos y legítimos derechos nacionales; 6) no existe actualmente en nuestra población adelanto político para que esta pueda pronunciarse conscientemente del destino del futuro de nuestro territorio colonizado, siempre que intervengan las Naciones Unidas para evitar las sucias maniobras del colonialismo, que está dispuesto a todo, como ya lo ha demostrado cuando recurrió incluso al asesinato y terrorismo de Estado (1978).
Estas son las realidades que estamos viviendo, y por lo tanto debemos plantearnos unas nuevas tácticas para el próximo año, ya que la corona española no va a descolonizar ni a obedecer el mandato de la ONU. La España colonial lleva aquí seis siglos y no va a comportarse como las naciones europeas que han descolonizado, sino que seguirá haciéndolo como lo que siempre fue, un país europeo conquistador de territorios en África, América y Oceanía.
Es una vergüenza que en su despacho de trabajo el rey de España tenga un mapa donde incluye sus colonias africanas, Ceuta, Melilla, islas Chafarinas, peñones de Alhucemas, Vélez de la Gomera, Perejil, dentro del territorio del Estado marroquí, que ocupa ilegalmente desde hace cinco siglos, además del Archipiélago de las Islas Canarias, al sur de Marruecos, que fue conquistado violentamente desde hace seis siglos, a la pacífica población guanche que aquí vivía en paz.
El pueblo de Canarias, en estos momentos históricos, ejerciendo sus poderes soberanos e invocando ante los pueblos y Estados del mundo el apoyo y la simpatía por las reivindicaciones de nuestros justos y legítimos derechos nacionales, en tanto que pueblo del continente africano, colonizado desde hace seis siglos por una potencia europea, y honrando la memoria sagrada del pueblo guanche, del cual somos descendientes directos y de cuantos antepasados y precursores nos precedieron durante siglos, sigue en su lucha por la independencia y la resistencia contra el colonialismo, resistencia que siempre subsistió en las islas, a pesar de la vergonzosa venta de esclavos guanches, de la destrucción de nuestra cultura y del impuesto de la sangre aplicado en Canarias para expulsar a parte de nuestra población hacia América para poblar aquellas colonias americanas. Este pueblo no admite más el colonialismo español. Este pueblo siempre ha luchado desde hace siglos y así podemos documentar como los primeros intentos organizados independentistas en Tenerife, en 1827, los del Ateneo de La Laguna, Tenerife, en 1907, y también ya en América, los esfuerzos del prócer Secundino Delgado y José Guerra, en Venezuela entre los años 1897-98, a través del periódico El Guanche; segunda edición, o el de los patriotas independentistas José Cabrera y Luis Wangüemert, quienes fundaron el PNC en Cuba en 1924, y El Guanche, tercera edición, donde proclamaban la independencia del Archipiélago, hasta la creación del MPAIAC y la bandera nacional de las Siete Estrellas Verdes, en 1964, en Argel, y cuantos militantes de dicho Movimiento se han batido desde aquella fecha y han derramado su sangre asesinados y que también sufrieron prisión y torturas, en los años 1975 a 1980, con el fin supremo de conseguir una patria libre y soberana y fundar una República Federal Canaria, para establecer una sociedad democrática, participativa y federal que reafirme los valores de libertad, igualdad, fraternidad y solidaridad y el imperio de la ley y la justicia social para nosotros y las futuras generaciones, que promueva la cooperación pacífica entre las naciones e impulse y consolide el desarrollo y la integración interafricana, de acuerdo con el principio de no intervención entre las naciones y la garantía del respeto de los derechos humanos, la negación de la aplicación de la pena de muerte o la tortura, el desarme nuclear, el derecho sagrado del asilo político y protección de los desamparados. Por todo lo cual, actuando en ejercicio de nuestro poder soberano y natural en tanto que hombres libres, seguiremos desde el Congreso Nacional de Canarias (CNC), brazo político del MPAIAC, nuestra lucha política en las Naciones Unidas, en la organización africana OUA y ante las organizaciones internacionales que preciso fueran para denunciar al colonialismo español y a los colaboradores de todo tipo que ayudan al colonialismo a continuar en estas islas africanas.
Las consignas que se han dado a lo largo de este año para ganar la calle se han ido haciendo realidad, pero es necesario que se vean en todas las islas y en las grandes ciudades a través de manifestaciones cada día más numerosas. Al mismo tiempo, hay que acrecentar la denuncia de los colaboradores canarios que están trabajando con Madrid y de grupos como el Aula Paulina, que aconsejan y dirigen al actual presidente provisional del gobierno autónomo, Paulino Rivero, administrador medianero de la colonia, y a todo el grupo de empresarios y hombres de negocios que lo sostienen y que negociaron entre todos la desaparición de los Puertos Francos, arrancados a España en 1852.
Hay que denunciar también la maniobra de unas supuestas aguas canarias, maniobra electoral fomentada por Coalición Canaria y el Aula Paulina, de acuerdo con Madrid, que sirve para engañar a los que desde hace años se han dejado engañar por estos autonomistas a los que siguen votando. El próximo año debe ser fundamental para arrancar nuestros justos y legítimos derechos nacionales en tanto que pueblo africano colonizado. No hay que olvidar que el 20 de julio de 1968, en la sexta conferencia de jefes de Estado africanos de la OUA, reunidos en la ciudad de Argel, el MPAIAC solicitó urgentemente una declaración solemne y especial sobre Canarias para que se aclarase de una vez por todas el caso colonial africano de Canarias, de ahí que se hiciera pública la única Declaración Solemne de la OUA sobre Canarias, el 20 de julio de 1968, en Argel, especificando claramente que Canarias no formaba parte de España, sino de África, y su pueblo colonizado tenía derecho a la autodeterminación y a la independencia, como todos los pueblos africanos colonizados.
Todos los esfuerzos del gobierno español a lo largo de estos años, de sus servicios diplomáticos y ahora de sus colaboradores autonomistas, que se han vuelto europeístas, han sido y serán inútiles, pues la historia está ahí y los documentos y la lucha de los independentistas también lo están. A nosotros, de seguir adelante con fe y abnegación; a nuestra juventud independentista, de seguir adelante y conseguir aunar cuanto más fuerza mejor, bajo la consigna unitaria de descolonización e independencia.
Aprovechamos estas fiestas navideñas y de fin de año para, a través del único periódico independiente de Canarias, EL DÍA, felicitar a todos nuestros compatriotas, a todos cuantos apoyan nuestros justos y legítimos derechos nacionales y a cuantos aspiran a ver un día este territorio colonial español convertido en un país libre e independiente, en una República Federal Canaria, patria de todos los canarios.

Antonio Cubillo Ferreira.Presidente del CNC, brazo político del Movimiento de Liberación Africano, el MPAIAC.