domingo, 25 de octubre de 2009

Crónica de la Manifestación por la descolonización e Independencia de Canarias en Tenerife (24 octubre 2009)




24 de Octubre del año 2009, a las 12:00 horas, Ciudad de Aguere en la Isla de Tenerife, Archipiélago Canario. Estos datos indican un momento trascendental en la historia de las Islas Canarias, aunque en ese momento muchos contrariados ante la impresión del primer impacto, no pudiéndolo asimilar, hayan reaccionado a la defensiva, intentando minimizarlo, desvirtuarlo o polemizarlo, ante tan contundente libre expresión popular. Exactamente, por primera vez, y como bien oí expresárselo a una señora de mediana edad que transcurría, visiblemente emocionada, _nunca se había hecho nada igual en nombre de la Independencia de Canarias. Así fue como exitosamente se convocó y materializó la primera Gran Manifestación Nacional y en Unidad por la Descolonización e Independencia de Canarias.





16.000 participantes, inicialmente aseguraban los organizadores en aquel día. Los datos de la policía nacional española son ridículos, entonces, si bien ésta suele minimizarlos en la mayoría de eventos, en éste de carácter soberanista con más intención aún. Sin embargo, los miembros de la Policía Local de la Laguna, dialogando con los compañeros, llegaron a confesar que nunca habían visto una manifestación tan multitudinaria en el municipio. Por otro lado, se debería agradecer la buena colaboración y facilidades mostradas por los agentes locales destinados a salvaguardar el transcurso del evento, así como su profesionalidad. Es bueno comprobar el buen hacer de los que en un futuro, ojala no lejano, formarán la base de la policía del Estado Canario; seguramente más remunerados que como funcionarios dentro del estado español.





Todo transcurrió en armonía y dentro de un genial ambiente chispeante, que alegría me dio escuchar a la fanfarria venida desde Gran Canaria tocando el “Me Gusta la Bandera”. Inolvidable, la presencia de isleños de todas las islas, y, sobretodo la festividad y colorido de los allegados desde Tamarán (Telde, La Aldea, Marzagán, Jinámar, Vecindario, Guiniguada, Las Palmas de Gran Canaria) fue increíble. ¿Para cuando una manifestación soberanista en Gran Canaria, así poderles corresponder desde Tenerife? También los ancestrales ritmos autóctonos que iban cerrando la prolongada manifestación, interpretados por nuestros guanches más representativos y que también acudieron a la montaña de Sejeita para homenajear al referente patriótico de Tinguaro. Y, es que ese mismo día por la tarde la Asociación Socio Cultural Chimenchia Tinguaro quiso recordar su fundación, entre los amigos asistentes, así como dicho homenaje al héroe Tinguaro, todo junto al monumento que ellos mismo colocaron en lo alto de la montaña en el año 1984 -recientemente restaurado por el colectivo Auchones Libres de Canarias-; simbólicamente se sembró un drago, ofreciéndole una palada de fecunda tierra canaria entre todos y cada uno de los comprometidos asistentes.





En definitiva, todo transcurrió en armonía. Solamente un incidente que como mera anécdota quiso perturbar el ambiente tan positivo que desde principio a fin resultó, y, es que alguien no entendió el hermanamiento que se pretendía donde no cabían manifestaciones discordantes, de ningún tipo, que pudieran empañar el espíritu de consenso. Entonces, se intentó colar una desafortunada pancarta haciendo alusión a siglas partidistas, mal momento para ello, cuando en ese día si algo sobraba era el reflejar y polemizar en base a iniciales de partidos. La embarazosa situación se pudo controlar, pero, la prensa colonial -Editorial Ibérica-, debido a todo esto, consiguió sacar el correspondiente y especulativo filón, por lo tanto, desprestigiando en sus periódicos al evento y a todos los canarios asistentes.





Los representantes de los colectivos juveniles difundieron sus manifiestos, también se expresaron los portavoces del tabor allegado desde Tamarán. Pudimos ser partícipes de emocionantes versos y un no menos emotivo reconocimiento a nuestros caídos, a causa de la represión colonial. Finalmente, muchos se sorprendieron ante la presencia del tenaz e incansable patriota Antonio Cubillo Ferreira. El famosamente conocido como “líder independentista”, si bien quiso permanecer en segundo plano para no ensombrecer el carácter popular de la organización, no pudo evitar la hilada de personas que deseaban acercarse a él para estrecharle la mano y saludarlo; resulta innegable la mediática figura de su persona, resultando una auténtica leyenda viva.