domingo, 10 de febrero de 2008

SOMOS DE EUROPA

NO podré cantar jamás a las dagas
de la cruenta conquista:
las que inundaron barrancos de lágrimas,
segaron las sonrisas,
talaron de un paraíso las ramas,
sangraron a mis Islas.

No podré jamás cantar espadas
que asesinaron vidas,
hicieron a mi raza guanche esclava
con dolo y felonía,
arrebataron ganados y hazas
con taimada perfidia.

No puedo, me repugna, me da rabia,
me da grima, me indigna
y siento hosco asco y lacerante lástima
por las lenguas indígenas
que alaban a los farfulleros sátrapas
y a los obispos Frías.

Mi admiración va por los de mi casta:
por la linda Acerina,
por Benchomo, por Guize, por Doramas,
por Faina y Guayarmina,
por Guayadeque, por Egenenácar,
por Ico y por Arminda.

Lloro y rabio con las bellas canarias
por piratas vendidas
en bailes y mercados de la España
loba y coliquíntida.
Lloro con las madres del Guiniguada
por la cruz y espada heridas…

Se han quemado cinco siglos de historia
y no sólo hay cenizas,
hay piedras, tachas, cuevas delatorias
de la ácida conquista.
¡No somos Africa, somos de Europa
la del yugo y Atila!

Francisco Tarajano