martes, 12 de febrero de 2008

SÉ QUE SERÉ


SÉ que seré perseguido
por mis ideas escritas;
en la lucha seré herido,
pero mis manos están limpias.

Lance la primera piedra
el que me encuentre inculpado.
Jamás habrá viles fuerzas
que me demuestren pecados.

No predico como Castro,
ni hablo como el Che Guevara:
no combato a los tiranos
con la lengua de las balas.

Yo como Gandhi predico
por la libertad del pueblo
y predico como Cristo
con amargo y duro verbo.

Si muero en obscura cárcel,
si muero crucificado…
no muero como cobarde,
¡muero como un hombre honrado!

Francisco Tarajano