lunes, 4 de febrero de 2008

Inexorablemente INDEPENDENCIA

Escuchando el discurso de presentación del Carnaval 2008 de Las Palmas de Gran Canaria (adornado con algunas “Sss” de esas que tanto gusta silbar a la mediocridad en un intento de aparentar ante el respetable), terminó por finalizar con una guinda donde vocearon algo así como <<¡no nos quitarán el gran!>>.

Es increíble la somera estupidez con que nos quieren embrevar, a los canarios de una orilla y de otra, da que pensar y llego a la conclusión de que en la mayoría de los casos más que una maquiavélica táctica para fomentar el pleito insular, que también algo hay, simplemente se trata de una paranoica y esperpéntica demostración de chifladuras.

Como una bola, que según rueda va creciendo, no paran de reproducir soflamas innecesarias y contraproducentes. Más si se persiste en avivarlas indefinidamente, me refiero al periódico EL DIA, claro. Siempre mantuve el apoyo a la línea soberanista de de dicho diario, igualmente se agradece que una publicación de masas tenga un discurso nacionalista reivindicativo. No obstante, también la crítica dirigida a la vergonzante tendencia hacia la apología pleitista, y es que llaga a ser una petición popular la no edición y/o citación de monsergas que fomenten el divisionismo interinsular junto al legítimo mensaje emancipador.

Cantan cosas que no hay por donde cogerlas: No se entiende la sandez sobre el asunto del tamaño de las montañitas en un escudo, en el cual si hay algo criticable es la presencia de una corona, que representa al sometimiento del invasor castellano y al hecho colonial que padece nuestro pueblo. ¿Por qué pierde tanto tiempo un rotativo que presume ser defensor de la independencia política, dándole vueltas a un gráfico que siempre simbolizará todo lo contrario por mucho que hagan lucir un teidecito dibujado, y no se rellenan esas preciosas líneas con verdadera información patria?

Me parece bien que se denuncie la política insularista, esta se hace en una isla y otra, así como a individualidades y colectivos que respaldan y se regodean en el hecho colonial para conseguir réditos de la metrópoli. No olvidemos que el principio y fin de dicha lacra, principales interesados en difundir el insularismo, es la teta del estado español. Se trata de hacer capitular al mal repartidor que tan bien premia a sus esbirros, es el perro que produce la rabia, mientras siga habiendo “una Madrid” dispuesta a compensar a sus colaboradores estos irán surgiendo una y otra vez como hongos en la humedad. De lo que no se trata es de fomentar, a base de comentarios irresponsables, petardadas que no conducen a nada productivo sino a generar un llamamiento a encantonarse, cada cual en su isla, fomentando además el españolismo en busca de un aliado foráneo que nos proteja de los “villanos de al lado”. En cierta manera se repite la historia, hagan memoria…

Hubieron unas semanas donde la editorial dominical del periódico EL DIA se centraba en la promoción patria marginando a simples menciones el vicio del pleiteo; capitalidad, el gran, el escudo… No fue coincidencia sino resultado el que por esa época dieran un tirón las ventas de dicho rotativo, tanto en la “provincia” de Tenerife, como en la de las Palmas. Al pueblo canario cuando se le informa, sobre la realidad colonial y de las ventajas de no tener que depender del veredicto de la metrópoli para guiar sus propias riendas, escucha y se interesa. Ocurre que se empieza a recaer en la mala licencia de prodigar un valioso espacio para volver a dar riendas sueltas a la majadería anticanariona, arrinconando irresponsablemente la tan necesaria información que demandan los lectores.

Realmente hay un sentimiento nacionalista en la sociedad canaria, muchas veces reprimido, y desde luego, mal aprovechado o revertido hacia el españolismo. Pero es normal que éste potencial no termine de despertar cuando resulta que, desde los sectores que se presuponen defensores de la idea secesionista, hay un miedo patológico a retarse cara a cara con el contrincante directo, la única causa y situación que nos imposibilita revertir la realidad actual, EL ESTADO ESPAÑOL. La izquierda canaria se desgarra ante la burguesía corrupta, mientras, la derecha se entretiene en señalar al de su respectiva isla de enfrente. Inquietante resulta comprobar como tanto una vertiente como la otra se escabullen del enfrentamiento directo ante el estado español para excusarse en las citadas batallitas internas, también, llegándose a decir frases como que se pretende ser un país soberano con el apoyo de España – EL DIA – (¿?): ¿Realmente piensan que un estado tan reaccionario como el español va a proporcionar apoyo a la idea de un estado archipielágico?, que cobardía tan monumental el tener que argumentar tales parrafadas para excusar la necesaria independencia de nuestro azotado terruño. Digo INDEPENDENCIA porque realmente así se califica lo que floreadamente otros argumentan como “soberanía”. INDEPENDENCIA, SIN TAPUJOS NI ACOMPLEJADOS RUBORES. Antes lo dije y es que se cae de maduro, solo hace falta tener el valor de adaptarse a la realidad, por mucho que arremetamos contra la burguesía corrupta y los corrompidos politicuchos que se amparan en las bondades que genera lamer el poderoso ano hispano, pues, mientras siga existiendo un estado que recompense, proteja y promocione un contexto que sirva de caldo de cultivo para tales virus, siempre surgirá y campará por las islas el depravado oportunismo.

No hay que tener miedo en pelar por hacer justicia en canarias. No hay que avergonzarse en gritar independencia ni en denunciar el colonialismo. Por último, hay que reconocer que es el estado español con la burocracia de su política quién tiene el freno echado y quien alimenta y alienta al rapiñage.

“Se trata de hacer capitular al mal repartidor que tan bien premia a sus esbirros” y es que, como siempre y como es normal en una colonia como la canaria, la solución a los grandes problemas de estas islas pasa inexorablemente por adquirir la plena independencia política y económica.



Gracias Anjara, más info: articulo fuente