martes, 12 de febrero de 2008

ENTREVISTA A CÉSAR ANTONIO MOLINA

Molina advierte que si el canon digital se suprimiera las copias serían sancionables.

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El ministro de Cultura ha señalado además que la postura de Rajoy es "irrespetuosa" con los creadores, la cultura y la industria cultural, además de "electoralista" y "simplista".


El ministro de Cultura, César Antonio Molina, ha advertido hoy de que si el Gobierno tuviera que suprimir el canon digital, como pretende una enmienda que el Congreso votará el jueves, la posibilidad de que los ciudadanos se hagan copias de las obras para su uso pasaría a estar prohibida y sería sancionable.

Molina ha afirmado en una entrevista que, con la propuesta de tarifas y soportes sobre el canon anunciada hoy, el Gobierno ha encontrado un "equilibrio" entre "intereses contrapuestos" y recordó que la normativa europea "obliga" a compensar a los autores por las copias privadas que realizan los ciudadanos.

El ministro ha señalado además que la oposición al canon digital del líder del PP, Mariano Rajoy, es "irrespetuosa" con los creadores, la cultura y la industria cultural, además de "electoralista" y "simplista".

¿En qué situación nos encontramos respecto del canon digital? Hay ya una propuesta de tarifas y soportes, pero el jueves se vota en el Congreso una nueva reforma de la Ley de Propiedad Intelectual que introduce una enmienda para eliminarlo.

Hay una propuesta que hoy mismo hemos remitido el Ministerio de Cultura y el de Industria a los diferentes sectores implicados. El jueves lo que se vota, en caso de que salga adelante, es un mandato para que se modifique la Ley de Propiedad Intelectual y en el plazo de un año se elimine el llamado canon y se estudie otra forma distinta de compensación.

¿Por qué ha costado tanto conseguir una propuesta de tarifas y soportes?

Ha llevado su tiempo porque se ha tratado de encontrar un equilibrio entre intereses contrapuestos. Hay que tener en cuenta que se le dio una oportunidad a las partes para ponerse de acuerdo y no lo hicieron. El Gobierno ha encontrado ese equilibrio y, como en todos los temas donde los intereses son fundamentalmente económicos, ha sido necesario tiempo, muchos cálculos y muchas conversaciones.

¿Ha pasado ya esta propuesta por el Ministerio de Economía y Hacienda?

Aún no ha pasado por el Ministerio de Economía y Hacienda. Tanto ese informe como el de Consumidores y Usuarios se solicitará hoy mismo.

Muchos sectores de la sociedad española parecen no entender el significado del canon, y siempre hay mucha controversia al respecto. ¿Qué solución tiene esta situación?


El tema del canon tendría que estar ya aclarado. Si permitimos que en nuestro país se puedan realizar copias privadas, tenemos, porque así nos obliga la normativa europea, que compensar a los autores.

¿Hay alternativa al canon para los creadores?


La facultad de los ciudadanos de realizar copias privadas no puede suponer el perjuicio de los creadores. Además, los ciudadanos tienen que saber que ahora ya están pagando por la compra de algunos soportes. Ahora, con la incorporación al mercado de nuevos soportes se ha tenido que analizar el reparto entre los mismos de manera que los más utilizados, como CD o DVD, ven reducidas sus tarifas en más de un 20%. Esto está instaurado en, prácticamente, todos los países europeos.

¿Se tiene otra medida por si prospera la enmienda en la votación del jueves?

Si prosperara la votación del jueves y nos viéramos obligados a suprimir el canon tendríamos así mismo que suprimir la posibilidad de que los ciudadanos se hagan copia de las obras para su uso. Y este acto, tan asumido por nuestra conciencia ciudadana, pasaría a estar prohibido y ser, por tanto, sancionable. Si no protegemos los derechos de nuestros creadores, nuestra cultura tendría un futuro nada halagüeño.

¿Qué piensa de la posición del líder del PP, Mariano Rajoy, sobre el canon?

La posición del candidato popular, que fue ministro de Educación y Cultura, y teniendo en cuenta que su partido votó a favor de este sistema hace poco mas de un año, es claramente electoralista, dada la época en la que estamos. Asimismo es simplista, puesto que no aporta ninguna alternativa, y absolutamente irrespetuosa con nuestros creadores, con nuestra cultura y con nuestra industria cultural. Es una muestra más del temor y el desinterés que muestra el Partido Popular por la Cultura.